sábado, 21 de febrero de 2015

Día 2: Castro-Puqueldón-Castro

Levantarse fue la primera gran misión, después de esa noche multifacética.  Con Caro tomamos desayuno a medio día y salimos.

Castro

Fuimos a Nercón, localidad cercana perteneciente a Castro, a ver su iglesia, una de las reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Además de ser linda y con todo el estilo chilote, la antecede un jardín monono rodeado de una rejita de madera. A un costado se encuentra el cementerio.

Iglesia Nuestra Señora de Gracia


Tomamos la micro a Puqueldón, cruzamos a Isla Lemuy y después de varios minutos llegamos.

Canal Yal, a Isla Lemuy


Yo me imaginaba Puqueldón como algo parecido a Dalcahue: harta afluencia de turistas, locales de comida, paseos en lancha, pero no. Puqueldón es Puqueldón. Tiene un par de puestos de artesania en la plaza, algunos "mercados particulares", y era Puqueldón. Lo mejor que puedes hacer es tomar siesta en la plaza porque de seguro nadie te molestará, ni los niños, porque ellos se sientan en la plaza a conversar. Pitiao

Plaza de Puqueldón

Mirador de Puqueldón

Niños extraños de Puqueldón


Fuimos en busca de comida, vimos el paisaje desde un mini mirador y comimos empanadas sentadas en la plaza. Esperamos la micro de vuelta y nos bajamos en la plaza de Castro. 

Catedral de Castro, el castillo del juguete

Caro me invitó a comer a Nueva de Galicia, un pequeño, pilolo y acogedor restaurante cercano al mercado. Nos atendió el garzón más protocolar y amable del sur de Chile. Comí lasagna de centolla por recomendación de Caro y unos mejillones, por cortesia del lugar, que de seguro si mis papás me hubieran visto comerme uno, hubiesen llorado de emoción.

Ya en la casa, llegó el amigo cumpleañero de Fabiola, compañera de hogar de Caro, y tomamos once los cuatro. Noche de tele, cansancio y exceso de comida.

Isla Lemuy: tickeado

viernes, 20 de febrero de 2015

Día 1: Santiago- Puerto Montt- Castro

Dormí 3 horas después de que armé la mochila innumerables veces. El panorama era preocupante.

Mochila imposible


La carpa que compré es de lo más linda y cómoda para vivir, pero horrorosamente pesada para ser de 2 personas... 3,5 kilos. Es que no podía dejar pasar el 30% de descuento que la dejaba en 7 lucas más que la carpa piñufla que pensaba comprar (con 1,5 kilos menos de peso, eso si).

La cosa es que haciendo malabares, disminuí un poco el peso y terminé levantándome a las 8:30 am, más cansada de lo que me acosté.

Tomé desayuno, imprimí el ticket de embarque y Marcelo me fue a dejar al aeropuerto.

El aeropuerto de Santiago (SCL), es otra volá. Nada parecido a  PUQ. En Punta Arenas el aeropuerto es más pequeño, silencioso y vacío de lo que cualquiera de nosotros se esperaría. El de Santiago es como estar en el chilean Mi Pobre Angelito. 

SCL

Hice la fila de Sky para vuelo nacional y pasé a dejar mi mochila. La niña del counter me dijo que tenía que sacar la carpa y los bastones; que pasaría la carpa aparte y que los bastones debían ir embalados. De ahí llegó a mirar el señor que se encarga del equipaje, y agregó que mi colchoneta también debía sacarla. Esto es una joda, pensé.

Ya había viajado así, en la misma aerolínea, aunque sin la famosa carpa y solo me habían dicho que debía ponerle las gomitas a las puntas de los bastones. La cosa es que nos empezamos a preguntar entre los 3 si había algo en qué envolver completamente los bastones. Como no había nada me recomendaron embalarlos en Secure Bag, un servicio muy nada que le dio el palo al gato, y que en mi caso no me parecía  justificable de pagar. Por ocho lucas, sellan tu maleta u otra carga con un plástico verde, que se ve igual a la alusa sin color que le pongo a la ensalada de mi mamá. Bakán si quieres que llegue todo a su destino, pero no iba a pagar por envolver mis bastones solo porque a ellos se les ocurriera. La cosa es que el señor se hizo el caritativo y se llevó los elementos conflictivos. Llegó a los 2 minutos con las cosas alusadas (pero sin color) y asunto solucionado.

Equipaje OK

Mio

Sala de embarque


En la sala de embarque el ambiente estaba mucho más tranqui.

Tomé algunas fotos hasta que por fin comenzaron los llamados a embarcar. En el check in que hice el jueves alcancé a tomar ventana y fue bacán. A mi lado se sentaron 2 españolas.

Despegue, despegue, despegue! Creo que así como se lucha por la paz, la igualdad, salud, vivienda y educación, debería lucharse también por el despegue como punto fundamental de los derechos de las personas.



Entre nube y nube (turbulencia y turbulencia), yo iba felizmente asustada, mientras la guagua de atrás lloraba, hasta que la cosa se intensificó un poco y la española del lado gritó de miedo. Me pregunto si es que en el primer mundo no habrán turbulencias, sobre todo después de que la otra española le preguntó indignada a la azafata que por qué se movía tanto el avión (en verdad era como un columpio, pero qué sentido tenía reclamarle a la azafata...si íbamos a morir, con o sin reclamo lo haríamos igual).

Después de que almorzara charquicán como niña somalí, el avión aterrizó de guatazo en PMC. Compré un pasaje a Puerto Montt y esperé un rato a que el bus saliera. 

En Puerto Montt hay más terminales de buses que en Santiago. La misión era estar a las 16:30 en el terminal de Cruz del Sur de Panamericana... ni idea. El bus del aeropuerto me dejó a las 16:25 en el terminal municipal de Puerto Montt. Tomé la micro sin pensar en que alcanzaría a llegar, pero con la mini remota posibilidad de que dióh existiera e hiciera que el bus se atrasara en llegar. Pero obvio que dióh no existe. El chofer de la micro paró en todos, TODOS los semáforos de un recorrido miserable y eterno. Pero odié al chofer con todo mi corazón cuando se le olvidó avisarme de que ya habíamos pasado el terminal. 
Llegué a las 16:42. Pregunté por si acaso, pero realmente el bus ya se había ido. Compré un pasaje nuevamente y fui por un enchufe. Tomé el bus de las 17:55 que salió 10 minutos tarde con destino a Castro. Gracias dióh. 

Llegamos al taco eterno del ferry y una niña se subió al bus a vender empanadas de queso. Obvio que le tenía que comprar. Todo el bus le compró! 

Ya por fin sobre el ferry, me bajé a mirar el Canal de Chacao y a tomar fotos. Vi hartos lobitos de mar y pájaros mirando la cena nadar.

Canal de Chacao


El viaje se me hizo eterno. Llegué a las 22:00 hr a Castro hecha bolsa. Como mi viaje en solitario es una farsa hasta cierto punto, Caro me fue a buscar y tomamos un taxi a su casa... otra vez hermosa, pero esta vez en versión mini y ya no en el centro, sino que saliendo hacia Chonchi.

Cabaña de Caro y Fabiola


Estaba su compañera de casa con un amigo de cumpleaños. Dejé las cosas y salimos a celebrar al Enjoy junto a otras personas más, hasta la 1 aprox. 
Después nos fuimos las tres al centro de Castro, al mismo bar al que fuimos el año pasado, el 43. Pasamos al escondido patio interior y fue como abstraerse y transportarse a años que no conocimos: un lugar rústico, abierto pero techado, con mesas de madera hechas sin ninguna prolijidad, con paja en el suelo, una plantita en bolsa negra de decoración sobre las mesas y el fuego en el brasero. Un grupo tocaba canciones hermosas con un violín, una flauta traversa, una guitarra, un bajo y la voz increíble de una niña. Salimos de ahí después de que el grupo se fue, y entramos al 880, un local en llamas y absolutamente repleto por el show de Chorizo Salvaje. Escuchamos las últimas 2 canciones y nos fuimos a La cueva de Quicaví, un bar rockero, a tomar cerveza de litro con papas nativas con mayo-siboulette.

La carta gantt decía para esa noche: Carretear en Castro: doble ticket

Día 0, Viaje 2015

No, no fue difícil decidir.

Cuando digo que voy de viaje sola, todos me miran con cara de espanto y lo súper entiendo. Yo haría lo mismo.

Las pocas personas que me hablaron de lo bueno de los viajes solitarios, nunca me convencieron de si lo que decían era sincero o era lo que construyeron para creer que fue una experiencia buena.

Es que nunca se está tan solo como para tener que viajar así. Entonces... tendríamos que entenderlo como una decisión más que como una circunstancia. La duda es: cómo disfrutar de algo si no puedes compartir la experiencia.

Pero parece que sí hay miles de personas disfrutando en un fogón, en una laguna, en la cascada o quizás donde, solos.

Yo lo decidí en un segundo.

Me voy de viaje conmigo, con mis pavezas, mis triples personalidades, mis ganas, mis penas, mi curiosidad,  mi felicidad, mi nada. Algo que descubrí en los últimos años, es que quiero pasarme la vida conociendo lugares hermosos...y que nunca podré comprar una casa.

Entonces en mi decisión, puse manos a la obra. 

Me compré un lente, una mochila, colchoneta, carpa, botella, toalla y ollitas. Y acá estoy, tratando de dejar la mayor cantidad de cosas posibles fuera de la mochila, para no morir en el intento.



Primer filtro a esta altura reducido







martes, 17 de febrero de 2015

Viaje 2014

Viernes 14 de Febrero 2014: Día 0

Partimos con 45 minutos de retraso. Primera vez que veo documentales en un bus.


Sábado 15 de Febrero 2014: Día 1

Amaneció poco antes de pasar por Osorno. Claudio dice no haber estado antes tan al sur.

Cruzamos Chacao, vimos nuestros primeros palafitos y después de 17 horas de viaje, Carolina nos da la bienvenida en el terminal de Castro.

Su casa es hermosa y grande, detrás del mall, pero escondida. Su amiga Sol está con ella.
Luego de planificar el fin de semana, nos vamos los 4 a Chonchi, a la feria costumbrista de Notuco.
Tomamos la micro en el terminal rural de Castro que estaba a 1 cuadra de la casa, y luego de media hora aprox. llegamos. Probamos chochoca y milcao, ambas comidas típicas chilotas hechas a base de papa. Nos sentamos a comer, tomar cerveza y conversar. Después recorrimos los puestos; Claudio compró lana, yo un gorro con pompón y probamos chicha de diferentes frutos. Nos acostamos en el pasto y escuchamos la música chilota del escenario central, donde las personas bailaban.


Chochoca, Feria costumbrista de Chonchi

Volvimos a Castro en una micro repleta, pasamos a conocer la iglesia, que hoy está pintada de amarillo, y por la noche fuimos a un bar donde tomamos cerveza y comimos papas nativas con salsa de ajíes.


Domingo 16 de Febrero 2014 Día 2

Nos levantamos a medio día y partimos a Dalcachue. Almorzamos en la cocinería, donde los platos son realmente enormes y ricos. Yo probé el cancato de salmón; se trata de una comida típica sureña hecha a base de salmón u otro pescado consistente, el que se cubre de tomate, trozos de longaniza y queso, y se cocina en horno o a las brasas en una parrilla a dos caras. La mejor idea que he tenido.

Cancato de salmón, Cocinería de Dalcahue


Después de lograr terminar de almorzar. Nos juntamos con Denisse Lagos, que andaba de paso en un tour. Luego recorrimos el lugar en lancha. Pudimos ver 2 toninas y varios cisnes de cuello negro como si nada. Paseamos por Dalcachue, pero no pudimos ver la iglesia porque estaba en restauración. Visitamos el cementerio con vista al mar.

Ya en Castro, paseamos por los famosos Palafitos Gamboa. Como la marea estaba baja, pudimos ver las construcciones desde su base. Un martín pescador también miraba el atardecer.

Palafitos Gamboa, Castro


En la sobremesa nocturna Claudio tejió un gorro con lana de Chonchi y palillos de Dalcachue.



Lunes 17 de Febrero 2014: Día 3

Claudio salió temprano a trotar hasta Ten Ten. Compró y preparó el desayuno.

Caro fue a trabajar, Sol se quedó en la casa y nosotros dos fuimos a Achao, capital de Quinchao, viaje que dura aproximadamente 1 hora desde Castro. Vimos algo de artesanía, el mercado-cantina, la costanera, la increíblemente hermosa iglesia que para nuestra mala suerte sólo cierra los Lunes, y llegamos al cementerio, emplazado en pequeñas lomas de pasto y flores, en donde la zona antigua está tan hacinada de tumbas, que no hay caminos entre ellas.

Iglesia de Achao, cerrada.

Buscamos un lugar para comer pero no había mucho dónde elegir. Terminamos comprando empanadas. Tomamos la micro de regreso y nos bajamos en Curaco de Velez, el pueblo anterior a Achao. Muchas de las casas de este lugar son realmente bellas; es cómo imaginaba idealmente a Chiloé.

Curiosidades: La iglesia de Curaco es verde fluor, y el camión de la basura no tiene compresor, sólo apilan las bolsas ordenadamente en un camión tipo flete.



De vuelta en Castro, fuimos en busca de limones; una odisea en la isla. La once de los 4 se convirtió en una necesaria noche de michelada.



Martes 18 de Febrero 2014: Día 4

Llovió durante la madrugada. Arreglamos las cosas y tomamos la micro a Cucao. Nos bajamos afuera del camping El Manzano, 1 kilómetro después de la entrada al Parque Nacional Chiloé.

A 2 sitios de nosotros estaba Belén con unos amigos.

Salimos a buscar almuerzo tardío y terminamos tomando once en un restaurante dentro del Parque Nacional.

Todos los senderos que muestra el mapa del Parque son tan cortos y planos que cualquier persona podría hacerlos, incluso hay algunos habilitados para transitar en silla de ruedas. Todos y a paso lento, son posibles de realizar en 3 horas... como ir al zoológico.

Parque Nacional Chiloé


En la noche estuvimos con Belén, sus amigos y sus vecinos de camping.



Miércoles 19 de Febrero 2014: Día 5

Compramos el desayuno en un "Mercado Particular", que es como se llaman todos los negocios de abarrotes en Chiloé. Comimos pan amasado y unas sopaipillas-pan.

Salimos a recorrer el sendero La Playa, frente a la entrada del Camping del Parque, que llega a la famosa zona costera de Cucao donde lugareños y turistas van a mariscar en marea baja (en la mañana y por la tarde-noche). También hay una bifurcación al Sendero Dunas de Cucao, que lleva al lugar contiguo a la playa donde crece vegetación. El viento que corre al acercarse al mar es muy, muy fuerte, por lo que hay que ir abrigado hasta los oídos.

Playa de Cucao


Más tarde fuimos al sector de lago Huelde: bello. El problema: lleno de basura. El sábado que llegamos a Chiloé se hizo la Fiesta de la Luna, y lago Huelde, como todos los años, debe asumir el costo de la fiesta; kilos y kilos de basura que no son posibles de sacar de Cucao, al menos tan facilmente.

Lago Huelde, Cucao


De regreso, pasamos a comer a El Arca de Noé, restaurante atendido por un par de señoras gordas, muy gordas, que de solo verlas caminar uno se agota. Claudio comió su ansiada empanada de machas con queso y yo una de pino, probamos papas rellenas y regresamos al camping.


En la noche, Claudio hizo fuego, comimos y tomamos mate escuchando música.

Machas a la parmesana, sacadas de la playa de Cucao por un vecino del camping, que luego de no saber qué hacer con tantas, se las regaló a Claudio.



Jueves 20 de febrero 2014: Día 6


Comimos pan amasado calentito que vendían las señoras del camping. Llenamos las mochilas y nos fuimos a esperar la micro a Las Terrazas de Cucao donde almorzamos las empanadas de pino más secas y desabridas de todo el viaje. Si de empanadas malas hablamos, Chiloé ha sacado el primer lugar.

Llegamos a Chonchi, que es bello y tranquilo. Visitamos la iglesia, feria artesanal, costanera y mercado, donde compré una polera de la isla, ilustrada por una santiaguina. Tomamos once después de mucho esperar, en La ventana de Elisa. En general, Chiloé es súper lento para dar servicio de mesa, y no siempre vale la espera (esta vez sí).

Iglesia de Chonchi
Telar, Chonchi


Fuimos a tomar el mismo bus en que venían desde Castro Caro, Sol, y dos amigos de ellas, Andrea y Javier.

Llegamos a 1 de los 2 campings de Lago Natri, camino a Quellón, que tiene una vista increíble al lago y a las estrellas. Noche de fogón.



Viernes 21 de Febrero 2014: Día 7


A medio día recorrimos el borde de lago Natri y vimos un ternerito de días junto a su mamá vaca. Almorzamos y paseamos en kayaks.

Todos, muelle de lago Natri
Esperando el bus a Castro


De regreso a Castro, Caro nos díó 1 hora de descanso, para luego ir a comer frente a la plaza de armas, y después, ir a un bar chori y lindo (El café del abuelo), que queda frente al mar y ofrece una gran variedad de cervezas para ponerse muy feliz. Terminamos la noche en el bar que ya conocíamos, el 43.



Sábado 22 de febrero 2014: Día 8

Fue día de cosas pendientes, previas al próximo destino de viaje. Por la tarde fuimos todos a la feria costumbrista de Chiloé, en el Parque Municipal de Castro. Sol, Javier, Caro y Claudio comieron pulmay y yo, ceviche de salmón (Andrea estaba enferma del estómago). De vuelta, paseamos por el mercado y compramos cosas para continuar el viaje. Noche de tele comunitaria.

Feria costumbrista de Chiloé


Domingo 23 de Febrero 2014: Día 9


Nos despedimos de Caro, Sol, Andrea y Javier y nos fuimos al terminal portuario. El barco salió a las 12 en punto de Castro. Fue un viaje de 5 horas muy agradable, recorriendo el barco, mirando el paisaje, durmiendo y volviendo a pasear y mirar.






A las 17:30 pudimos bajar. Un niño de aprox. 6 años vendía sus jaibas a $500,

- ¡Grita más fuerte! le decían.

Estábamos en Chaitén.

Llegando a Chaitén


Chaitén es una pequeña hilera de casas en estructura de dámero sin modificaciones, con un fondo de montañas enormes acompañadas de nubes hermosas, que no nos dejaron ver el volcán el día en que llegamos. Es súper tranquilo y hay muchos materiales de (re)construcción por todos lados. En cualquier lugar es posible encontrar casas afectadas por el alud de cenizas del 2008, muchas con el cartel de "Propiedad Fiscal, No Pasar". Es más, a una cuadra del camping (que se llenó al llegar el barco), vimos una casa abierta, cubierta por 1 metro de cenizas.



Curiosidades: Los gatos y perros de Chaitén son regalones y están muy bien alimentados.



Lunes 24 de Febrero 2014: Día 10

Tomamos un tour al volcán Chaitén que no iba hasta la cima, sino que era un recorrido al sector noroeste del Parque Pumalín, así que nos separamos del grupo en el inicio del sendero. El desnivel es de unos 600 mt aprox. Se camina en medio de un bosque destruido por la erupción del 2008 y un aluvión en 2013, con mucho sol y acompañados de tábanos en todo el recorrido, por lo que Claudio se hizo un experto cazador.

Al llegar al mirador que está en uno de los bordes del volcán y en donde Claudio casi muere ese día, se puede ver al frente, el nuevo cráter cubierto de ceniza roja y humeante. La bajada es amena sólo con bastones y la pregunta de todos al subir es ¿Cuánto falta?

Sendero Volcán Chaitén
Cràter nuevo Volcàn Chaitèn


De vuelta en el camping comimos los fideos con salsa más ricos del universo. Hoy es el primer día de la dieta del camping.


Martes 25 de Febrero: Día 11

A medio día hicimos dedo hacia las Termas del Amarillo. Nos llevó un señor que no quería quedarse dormido, que iba hasta Coyhaique. En la bifurcación que va hacia las termas, nos bajamos y caminamos aprox 2.5 km. Las termas no son muy grandes, pero es lindo el lugar. Tiene una piscina central con agua más caliente de lo normal, una piscina para niños en donde se bañaban quienes no soportaban el calor de la primera, un sector de barro donde jugamos un rato y el río al lado, con peces comiendo tábanos.

Termas del Amarillo


Ahí mismo vendían unos kuchen de damasco y yogurt, de masa esponjosa tipo queque, extraños para ser kuchen, pero ricos para comer.

De vuelta pasamos a ver la parte sur de Chaitén. 
Chaitén está dividido por un río que se creó sobre una calle cuando el volcán erupcionó. La parte sur de Chaitén fue la más afectada y a pesar de que se nota el trabajo de limpieza y reconstrucción, aún se pueden ver casas y colegios destruidos y hasta a medio llevar por el río.



Miércoles 26 de Febrero 2014: Día 12

Tomamos desayuno en la carpa, ordenamos las cosas y partimos hacia la carretera. De pasada conocimos el cementerio de Chaitén. 

Pensábamos hacer dedo hasta Coyhaique, pero sólo lo hicimos hasta el pueblo La Junta, 

Confluencia río Frío y río Palena. Botados en Carretera Austral a eternos 38 km de La Junta.

Carretera Austral poco tiene de carretera. El promedio de velocidad de un auto es de 50 km/hr ya que los tramos asfaltados son cortos, además, hacia el sur pasan en promedio 10 autos por hora. Este tramo, de Chaitén a la Junta, es la prueba de fuego del mochilero en ese sector. Hay un bus que pasa 2 veces por semana, y se dice que en Villa Santa Lucía, el pueblo intermedio, unas personas estuvieron 4 días sin que las llevaran. Nosotros llegamos en 9 horas, y son sólo 150 km. Ya en La Junta, pasamos a comprar pasajes a Coyhaique, pero sólo habían para el Viernes.

Dedo en Carretera Austral



Jueves 27 de Febrero 2014: Día 13


Salimos a hacer dedo rumbo a Coyhaique con más suerte. Primero nos llevaron en la parte de atrás de un camión que transportaba frutas y verduras junto a 2 mochileros con los que ya habíamos viajado desde Villa Santa Lucía hasta quien sabe dónde. Más allá se subieron y bajaron varios trabajadores de la Carretera Austral, 2 franceses que olían a francés y 2 japoneses que también iban a Coyhaique. Íbamos casi todos con la guata revuelta por el olor a francés, frutas y verduras y el movimiento en ripio sin ver nada. Pero cuando nos bajamos, 3 horas después de comenzar el viaje, estábamos en un lugar tan lindo que todos reímos de pura felicidad. Estábamos en Villa Amengual.

Mini capilla de Villa Amengual

Los japoneses se fueron primero y a nosotros 4 nos llevaron 40 km más al sur en una camioneta. Luego, un camión de encomiendas nos paró y nos llevó a todos hasta Coyhaique.

El centro de Coyhaique tiene un cierto parecido a Pucón, pero es mucho más grande y no muy cuico que digamos. Buscamos hostal y ya de noche fuimos a comer al Sandwich Patagonia, que tiene más nombre que otra cosa.
Curiosidades: De Chaitén al sur todos odian a los israelíes. El paisaje es realmente bello, los ríos son turquesa, todo es verde y no azul triste como mi cerebro imaginaba al Chile Austral.



Viernes 28 de Febrero 2014: Día 14

Nos enteramos de que no hay buses de Coyhaique a Punta Arenas (no siempre es bueno improvisar), así que corrimos al hostal a buscar nuestras mochilas para tomar el bus a Comodoro Rivadavia que "milagrosamente" salía el Viernes. Comodoro es una ciudad argentina costera, a la altura de Coyhaique que jamás había escuchado, desde donde sí podríamos llegar a Punta Arenas.
Esta fue nuestra primera vez fuera de Chile. El bus paró en un local en medio de la nada donde aceptaban pesos chilenos, así que comimos una milanesa y conocimos a Bárbara y Camilo, compañeros de bus quienes nos contaron que desde Comodoro tampoco salían buses a Punta Arenas, sino que desde ahí habría que ir hasta Río Gallegos para hacer la conexión.

Caballito regalòn de paso fronterizo

Pampa Argentina. Horror, quiero verde.

Llegando a Comodoro cambiamos pesos y fuimos los 4 a comer pizza antes de tomar el próximo bus. Qué bello es Chile...



Sábado 1 de Marzo 2014: Día 15

Viajamos toda la noche y la mañana hasta llegar a Río Gallegos... y no quedaban pasajes a Punta Arenas, sino hasta el Martes. Atrapados en Argentina, con ganas de patalear, después de almorzar en el patio de comidas de un Carrefour, hicimos un cartel y caminamos a la salida de la ciudad -horrible, por cierto- e hicimos dedo. 
Dedo en Río Gallegos con el acompañante más bacán.

Después de pasar muchos autos y aguantar un viento como el de la playa de Cucao, nos iluminó el sol y un camión paró. Era Jorge, camionero chileno con acento sureño-argentino, que iba desde Santiago a Punta Arenas. Nos contó sus penas de amor y romancillos varios. Cruzamos la frontera como quien va al mall y nos dejó en plena ciudad. Allá nos recibió Leins en su casa. Amamos Chile.

Curiosidades: Río Gallegos es una ciudad argentina (fea) que está a la altura de Puerto Natales en donde se concentra la trata de blancas de ese país.



Domingo 2 de Marzo 2014: Día 16

Tomamos desayuno y partimos al mercado los 3. Almorzamos las primeras empanadas ricas del viaje (de centolla), con un ceviche ñami y tomando calafate sour. El calafate es un fruto morado-azul parecido al arándano que se puede encontrar en el sur austral de Chile y Argentina. El himno de Punta Arenas dice que "el que come calafate, ha de volver". Leins se fue primero y nosotros paseamos por el centro y llegamos a la costanera donde estaba ella con su grupo Lanallánicas y el súper ondero Lanamóvil recibiendo donaciones para sus próximas intervenciones.

Costanera de Punta Arenas, Con Leins y el Lanamóvil


La costanera de Punta Arenas es un gran paseo, tiene de todo un poco. En general, la ciudad es linda, limpia y agradable y no, no hace frío. Dejamos a Leins y caminamos hasta la zona franca, jugamos en la pista de patinaje en hielo y nos abastecimos de fideos. En la noche programamos el próximo paso con la ayuda de Alexis a distancia.


Lunes 3 de Marzo 2014: Día 17

Nos despertamos a las 7 de la mañana y corrimos hasta alcanzar a tomar nuestro bus a Puerto Natales que salía a las 7:30. En Puerto Natales paseamos por el centro, nos juntamos un momento con Cari y Jo, almorzamos pizza y cerveza en Masay, compramos algunas cosas que faltaban para el viaje y tomamos el bus a Torres del Paine.



Cuando llegamos a la portería Laguna Amarga, una funcionaria de la Conaf se subió al bus y nos explicó el procedimiento. Nos bajamos, firmamos una declaración, pagamos la entrada, recibimos el mapa y vimos un video sobre las reglas del parque. Casi todos los pasajeros se quedaron ahí. Nosotros seguimos en el bus hasta Pudeto, el primer lugar donde vimos árboles siniestrados y una pequeña reforestación. Tomamos el catamarán por el lago Pehoé que nos llevó hasta el campamento Paine Grande, lejos el lugar de camping más lindo de Torres, ya que haríamos la ruta W, pero en sentido contrario al usual. Día de sol.

Campamento Paine Grande, nuestra carpa enorme.


Martes 4 de Marzo 2014: Día 18

El viento hacía bailar las carpas en la noche. Tomamos desayuno temprano y salimos rumbo al Mirador del Glaciar Grey. Son 3 horas de caminata. Lo primero que se ve es Laguna Los Patos, luego aparece el Lago Grey con el glaciar al fondo. Llegando al mirador desaparece el verano. He aquí mi lugar favorito de la W. 

Mirador Glaciar Grey

Volvimos a Paine Grande, nos bañamos y fuimos a comer al casino del lodge, gracias a Alexis.



Miércoles 5 de Marzo 2014: Día 19

Hicimos las mochilas y partimos a Campamento Italiano. Son 2.5 horas de caminata bastante tranquilas, sin dificultades.

Justo antes de llegar al campamento pasamos por el primer puente colgante. Ya en Italiano, armamos todo, almorzamos y caminamos 3 horas hasta el Mirador Británico. En el primer tercio del camino está el Glaciar del Francés, en donde se pueden ver y escuchar caídas de hielo impresionantes cada ciertos minutos. A mitad de camino está  el Mirador Francés, desde donde se ven los Cuernos. En esta zona no hay sectores incendiados.

Mirado Británico, el punto negro soy yo.


Jueves 6 de Marzo 2014: Día 20

Amaneció lloviendo. Cocinamos y partimos tarde el tramo más largo que avanzaríamos en un día... de Campamento Italiano a Campamento Chileno. Después de las primeras 2 horas llegamos a Campamento Cuernos, donde se decía que andaban ratones. Compramos sandwich y seguimos. Nos encontramos con los dos mochileros con quienes viajamos desde Villa Santa Lucía y luego desde La Junta a Coyhaique.

El viento entre Los Cuernos y Chileno es mucho, de ese que empuja y aparece sólo en quebradas. Después de 5 horas más, llegamos a Chileno. Comimos en la hospedería y dormimos al lado de un río.

Trayecto Italiano- Chileno. No hay moral

Viernes 7 de Marzo: Día 21

Llovió toda la noche y despertamos con los sacos de dormir mojados. La carpa tenía una piscina debajo. Claudio se levantó a hacer canaletas, yo sequé las cosas lo que más pude y tuvimos la peor noche.

En la mañana dejamos las cosas listas y fuimos al mirador Base Torres. Partimos el sendero en verano y terminamos en invierno crudo. Había harta neblina, pero alcanzamos a ver las Torres.

Antipostal- Torres del Paine

Volvimos a Chileno por nuestras cosas y bajamos hasta el sector de Hotel Torres a esperar un bus de acercamiento a Laguna Amarga. Ya en Natales, llegamos al hospedaje en donde estaba un amigo de Claudio. 

Salimos al bar más lolein de Natales, Baguales, a comer las hamburguesas más ricas del viaje.



Sábado 8 de Marzo 2014: Día 22

Tomamos desayuno en un café muy, muy rico y agradable frente a la plaza de armas de Puerto Natales para luego tomar el bus a Punta Arenas. Dejamos las mochilas en casa de Leins y fuimos a conocer el hermoso cementerio de Punta Arenas, al más puro estilo de El Joven Manos de Tijera. Conocimos también El ovejero y fuimos a almorzar empanadas y cancato de salmón al mercado. Debo decir que si bien estaba muy rico, el cancato de Dalcahue es 3 veces mejor.

En la noche volvimos al centro con Leins a comer parrillada. De regreso conocimos bar Bulnes y filmamos para los amigos liceanos.

Exclusiva de video jamás editado ni menos publicado. Turbochela en Punta Arenas en traje de baño para la ruta del copete.


Domingo 9 de Marzo 2014: Día 23/Fin de viaje

Tomamos el último desayuno familiar con Leins en Punta Arenas y nos fuimos al aeropuerto. Por error llegamos 2 horas antes que se pasaron rapidísimo.

Cerramos este viaje con la experiencia de nuestro primer vuelo en avión. Es lindo volar entre las nubes y poder verlas desde arriba. Los despegues son mis favoritos, Santiago también c:

Aeropuerto PUQ