viernes, 20 de febrero de 2015

Día 0, Viaje 2015

No, no fue difícil decidir.

Cuando digo que voy de viaje sola, todos me miran con cara de espanto y lo súper entiendo. Yo haría lo mismo.

Las pocas personas que me hablaron de lo bueno de los viajes solitarios, nunca me convencieron de si lo que decían era sincero o era lo que construyeron para creer que fue una experiencia buena.

Es que nunca se está tan solo como para tener que viajar así. Entonces... tendríamos que entenderlo como una decisión más que como una circunstancia. La duda es: cómo disfrutar de algo si no puedes compartir la experiencia.

Pero parece que sí hay miles de personas disfrutando en un fogón, en una laguna, en la cascada o quizás donde, solos.

Yo lo decidí en un segundo.

Me voy de viaje conmigo, con mis pavezas, mis triples personalidades, mis ganas, mis penas, mi curiosidad,  mi felicidad, mi nada. Algo que descubrí en los últimos años, es que quiero pasarme la vida conociendo lugares hermosos...y que nunca podré comprar una casa.

Entonces en mi decisión, puse manos a la obra. 

Me compré un lente, una mochila, colchoneta, carpa, botella, toalla y ollitas. Y acá estoy, tratando de dejar la mayor cantidad de cosas posibles fuera de la mochila, para no morir en el intento.



Primer filtro a esta altura reducido







1 comentario:

  1. lo he pensado y creo que hasta mi me da un poco de cosa viajar solo jajaja

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